Adicción a la cocaína

 

Durante muchos años se consideró popularmente que la cocaína era menos peligrosa que otras drogas y su imagen se relacionaba con el éxito social. Sin embargo, es una de las sustancias más adictivas y más generadoras de psicopatologías: alucinaciones, ideación paranoide, irritabilidad, depresiones, problemas sexuales ... Es la droga ilegal que últimamente motiva más demandas de tratamiento. Es habitual que muchos adictos no reconozcan estar enganchados hasta unos años más tarde de haber iniciado el consumo.

La cocaína implica muchos descontroles comportamentales (gastos desmesuradas de dinero, conductas sexuales desordenadas, agresividad, problemas del sueño, etc.) que afectan prácticamente a todas las áreas de la vida de la persona. El principal problema de la adicción a la cocaína es que en un principio parece ser una sustancia muy controlable ya que el inicio suele ser en consumos puntuales (una vez a la semana, en una fiesta, etc.) y la persona parece que se recupera rápidamente y que no hay secuelas de este consumo. Con el consumo repetido, muchos usuarios pierden el control y aumentan de manera rápida la frecuencia y las cantidades de la sustancia ingerida.