Después de unos años en los que había disminuido claramente la demanda de tratamientos por adicción a la heroína, vuelve a ser ahora motivo frecuente de consulta. La forma de consumo más habitual en esta última época es esnifada o fumada. Este hecho hace que muchas familias, que creen erróneamente que la forma habitual de consumo es por vía endovenosa, no detecten el consumo. La aparición del síndrome de abstinencia física facilita su detección en muchos consumidores. A diferencia de muchos de los centros creados en los últimos años que no tienen experiencia en este tipo de adicción y, por tanto, no quieren tratar a estos pacientes, nosotros tenemos gran experiencia de tratamiento de estos enfermos. Una desintoxicación bien hecho controla eficazmente la sintomatología física de manera que reduce el sufrimiento y la angustia, y permite superar el miedo de muchos pacientes a iniciar el tratamiento.