El alcohol es una sustancia depresora, es decir, ralentiza progresivamente las funciones cerebrales y sensoriales, aunque en un inicio es excitante y produce euforia y desinhibición conductual.

DEPENDENCIA ALCOHÓLICA: consumo excesivo de alcohol, nocivo para la salud física y mental. Hay tres formas comunes:

(1) consumo continuado de gran cantidad de alcohol

(2) consumo excesivo sólo los fines de semana o cuando es menos probable que altere el funcionamiento laboral, y

(3) borracheras (que duran de días a semanas) intercaladas con períodos prolongados de sobriedad.

Kaplan i Sadock, Psiquiatria Clínica, 2a edición, Ed. Waverly Hispànica

La canitidad de alcohol y el número de bebidas ingeridas es muy variable, por lo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha establecido que la Unidad de Bebida Estándar (UBE) es 10g de alcohol. La OMS considera que el nivel de consumo de alcohol de riesgo elevado es de 60g para los hombres y 40g para las mujeres.

WHO. International Guide For Monitoring Alcohol Consumption and Related Harm, 2000. Pàg. 54.2. Center for Alcohol Policies (ICAP). ICAP report 14, diciembre 2013

 

Gráfico extraido de lundbeck.com, 2014

Últimamente observamos nuevas formas de consumo de alcohol que no eran habituales en nuestro entorno: consumo de bebidas de alta graduación en espacios de tiempo muy cortos, habitualmente en fines de semana. Es la primera causa de consulta en los servicios de urgencias en personas jóvenes.